13/09/2017
REDACCION | 4231 lecturas

Cómo mejorar la velocidad de carga de tu página web

Tu negocio lleva un buen tiempo yendo a las mil maravillas, ganas en clientes, estás bien posicionado y tus servicios han encandilado a todo el público; pero hay algo que falla. Tu página web no responde como debería, va algo más lento de lo que exigen los buscadores y eso está empezando a afectar a su visibilidad en los mismos. Hay que hacer algo.

Mejorar la velocidad de carga de una página web no es algo complicado, pero sí metódico. Es necesario mantener cierta constancia y exigir una serie de requisitos en torno a todos los factores que forman parte de ella para que, a medida que uno y otro se vayan sumando, el total sea pequeño y suponga poco para el equipo del usuario que accede, o más bien al ancho de banda que posee.

No es solo eso, también conviene ajustar ciertos parámetros para que ya no solo la carga, sino la fluidez del sitio sea notable. Si hay algo que mejora una página web bien montada, con un genial diseño y unos contenidos bien claros, eso es sin duda que la navegación sea completamente fluida; sin largos tiempos de espera por culpa de elementos o fotos que han decidido tomarse su tiempo para aparecer.

Si este tema es el que precisamente te preocupa, puedes respirar con tranquilidad. Te traemos una serie de consejos a tener que debes seguir a rajatabla para que tu página web ya no solo vaya bien, sino que “vuele” en cuanto a tiempos de carga. Hasta tú mismo te vas a sorprender con la diferencia que hay cuando las cosas se hacen bien y todo se optimiza de manera adecuada.

Elige un hosting de calidad

Lo primero para que una página web es que tenga el suficiente espacio a su disposición y que además funcione en un equipo bien preparado. Encontrar un hosting adecuado y que te ponga las cosas fáciles es algo que queda más de tu parte, ya que solo tú sabes lo que necesitas para tu página. Si no sabes por dónde empezar en este sentido, en páginas web como https://www.hostcupon.com puedes comparar diferentes empresas que ofrecen este tipo de servicios alojamiento web para elegir la que más te convenga. Además te puedes beneficiar de los cupones descuento que te ofrecen con lo que tu hosting te saldrá más barato.

Decide bien la plataforma para tu web

Lo ideal en este apartado es que montes algo completamente personalizado. El problema es que requiere un equipo de diseñadores y programadores con buenos conocimientos para que todo funcione a la perfección. En caso de no contar con esta posibilidad, siempre puedes utilizar las plataformas más famosas y profesionales. WordPress o Joomla son las favoritas a la hora de dar forma a una página, así que échales un vistazo antes de mover ficha para ver cuál te convence más.

Haz limpieza de plugins

Puede que hayas estado trasteando con añadidos para tu página web. Probar plugins para implementar nuevas funciones o mejorar el acabado general y la experiencia del usuario es algo común. El problema es cuando no se eliminan del todo y quedan restos que lo único que hacen es añadir una carga completamente innecesaria al hosting. Elimina todo lo que no uses, asegúrate de que ha desaparecido por completo, y en cuanto a lo que uses, mira si hay opciones más ligeras y con un código más sencillo y claro. Todo eso ayuda a mejorar la velocidad.

Apuesta por el HTML y el CSS

No nos vamos a engañar, la mayoría de personas que tienen una página web utilizan gestores de contenidos, CMS. Por desgracia, suelen añadir muchísimo código perjudicial para la velocidad de carga de la web, así que es necesario repasarlo todo y eliminar el código innecesario. Si te es posible, intenta no recurrir a ellos y trata de que todo funcione por HTML y CSS. Eso mejora el rendimiento y además está bien visto por Google, cosa que también ayuda a tu posicionamiento.

Imágenes ligeras y optimizadas

A todos nos encantan las imágenes grandes y con una resoluciones bestiales. Bueno, a nuestros servidores no. Si tienes que subir imágenes a tu página para que se muestren al público, apuesta siempre por el formato JPEG/JPG e intenta siempre comprimirlas para que su tamaño sea el mínimo posible y no afecte demasiado a su calidad (lo general en la actualidad es no superar los 400 kB de espacio por imagen). Recuerda que te van a visitar a través de pantallas de ordenador o teléfonos móviles, por lo que no es necesario tener fotos del tamaño de un mural.

Hay muchísimas más maneras de mejorar el rendimiento y la velocidad de carga de tu web: comprimir código, usar un CDN, controlar la cantidad de información que se muestra en pantalla… Estos que hemos reflejado son los principales, pero el espectro es muy amplio. Tanto, que casi a cada año aparecen nuevas estrategias y formas de mejorar. Es un continuo proceso de aprendizaje.

 

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