ARGENTINA CUESTA ABAJO
Tamaño del texto: + (mayor) / - (menor)
BD.- Hay, entre otros muchos, un mito recurrente que surge invariablemente cuando se habla de la Argentina, y es la valía de sus élites (las minorías sociales e intelectuales dominantes).
La dramática actualidad del país austral es un demoledor desmentido a la pretendida excelencia de esas reputadas élites, sin excluir de esa severa valoración a la tan mentada clase media argentina, bastante sobrevalorada desde estas orillas y tenida por ilustrada, brillante, capaz, emprendedora…, y cuya máxima aspiración parece haber sido siempre la de adoptar los pujos aristocráticos de la clase alta.
Cuenta Marcos Aguinis en “El atroz encanto de ser argentino” que a principios del siglo pasado (cito de memoria) un escritor español de renombre (posiblemente Jacinto Benavente) llegó a la gran metrópoli rioplatense de visita. Allí fue recibido con los honores reservados a los visitantes ilustres llegados de la admirada y soñada Europa, y llevado de un sitio a otro, acogido y agasajado por la crema social: políticos, intelectuales, el mundo académico, la clase dirigente en fin: “la gente decente”, la que cuenta de verdad. Al contacto con aquella encumbrada sociedad tan pagada de sí misma, pretenciosa, falsamente culta, pedante, inauténtica, superficial, farolera, nuestro escritor, hombre grave, profundo, austero, se sintió pronto irritado de tanta banalidad, tanta pose y artificio, tanto mérito simulado, tanta mediocridad sin complejos, tanto arrogante exhibicionismo que ofrecía el personal tratado. Abrevió su estancia en Buenos Aires (la Reina del Plata, el París de Sudamérica) y empachado para siempre de tanta solemne intrascendencia y tanta fingida grandeza, embarcó en el primer vapor que regresaba a España.
Antes de partir, un periodista le hizo en el muelle la inevitable pregunta acerca de la opinión que se llevaba de los argentinos, esperando evidentemente una respuesta halagadora por parte de tan sabio y nombrado personaje que, con su visita, había realzado la “self” importancia de sus anfitriones (“Espejito, espejito, ¿hay alguien más lindo que nosotros los argentinos?”). Se lo dijo: la idea que se llevaba de los argentinos quedaba resumida en la palabra que se puede formar con todas las letras de “argentino”. Dejó ahí la adivinanza y subió al barco para nunca más volver. La enigmática palabra es “ignorante”. La anécdota es cruel, sin duda, ¿pero ese merecido latigazo acaso no pinta fielmente a esas famosas élites argentinas (a las que iba dirigido la crítica) con sus insufribles manías de grandeza, y por extensión a una sociedad que en su conjunto ha hecho suya, en forma más o menos difusa, esa pose característica de las clases eminentes?
En la idea equivocada que tienen los argentinos de ellos mismos (y que se expresa en ese exagerado narcisismo que es su inconfundible tarjeta de presentación) está la auténtica raíz de los males que los atormentan. El complejo de superioridad y excelencia que siempre alimentó esa típica prepotencia y arrogancia argentinas es fruto de un error, y esa prolongada desinformación acerca de su verdadera naturaleza ha generado, a la larga, las condiciones culturales y morales que han llevado al fracaso a la sociedad argentina, incapaz de superar la insalvable contradicción entre su elevado concepto de sí misma y una realidad insuficiente para satisfacer la exigencia de demandas incongruentes con sus capacidades reales. Y en ese dramático divorcio entre la realidad que perciben los sentidos y la inteligencia y el concepto distorsionado que tuvo históricamente la sociedad argentina de su propia condición (“blanca”, “europea”, “vanguardia”, “Argentina Potencia”, “Primer Mundo”) reside la clave para entender algo acerca de este país.
La magnífica opinión que las élites argentinas tuvieron siempre de ellas mismas, y que la sociedad en su conjunto después hizo suya de alguna manera, y el optimismo desmedido en el futuro de su país, que les llevó a considerarse sin sonrojo los “yanquis del sur”, la “Suecia de América Latina”, la “Australia argentina”… se ha derrumbado definitivamente.
En 1929 Ortega y Gasset escribió: “El pueblo argentino (en realidad quiso decir el grupo que él trató: las clases privilegiadas, la oligarquía, los círculos intelectuales) no se contenta con ser una nación entre otras: quiere un destino peraltado, exige de sí mismo un futuro soberbio, no le sabría una historia sin triunfo y está resuelto a mandar. Lo logrará o no, pero es sobremanera interesante asistir al disparo sobre el tiempo histórico de un pueblo con vocación imperial”.
A la luz de la calamitosa situación de la Argentina, definitivamente instalada en el escenario de las realidades tercermundistas, el fracaso no podía haber sido más completo. Cuando se viven las fantasías como si fueran la realidad, se vive la realidad como un castigo. La Argentina del “destino peraltado” y de la “vocación imperial” comparte actualmente situaciones políticas, económicas y sociales propias de países como Etiopía o Haití: Como dicen algunos argentinos, realistas a fuerza de desengaños: “Estamos donde estamos porque somos lo que somos”. Y en esa obviedad está inscrita, como el anuncio de una última oportunidad, la única solución posible a la ruina total. La Argentina cambiará cuando cambien los argentinos: cambio de mentalidad, cambio de actitudes, cambio de conciencia. Y ese candente e inexcusable desafío moral deberá ser afrontado con los últimos átomos de decencia y virilidad que quedan en la Argentina si los argentinos realmente están decididos a no eternizarse en “la vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser”.*
*Carlos Gardel, “Cuesta abajo”.

Me encanta observar en todos los blogs en donde aparecen argentinos como se parecen al puerco espín en cuanto son bajados del ladrillo en que se suben, su falta de tolerancia hacia la critica es estrepitosa y risoria, porque con su prepotencia, mal educación y agresión denotan que les han calado hondo, que tristeza tanto ustedes como los uruguayos que se sienten europeos. En primer lugar despierten! Estamos en América, son como los regalos de broma con buena envoltura llamativos pero lo de adentro es pura mierda. La soberbia se paga y cara, argénteos y guayos es tiempo de pagar
el gran problema argentino fue el haber tirado aceite hirviendo a los ingleses, si no hoy seriamos el canada del sur, al igual que ellos riendonos del resto del pobre mundo.
buena mezcla italiano gus la verdad me sorprende petiso chueco y agregale lo italliano negrito ja y corruptible la verdad que si les agrego un componente
distintivo
Hola soy Argentino y vengo a decirles que nosotros salimos de la punta de la polla de ustedes y que aún así, no obstante tener muchas falencias como nación tambien, en muchos aspectos somos una superación del vetusto y retrogrado pensamiento eurocéntrico de nuestros ancestros españoles, un país no se reduce solo a la faz económica………aahh me olvidaba!!…gracias a dios nos mezclamos con italianos porque sino seríamos todos una sociedad de cabezones sonajeros de hipopotamo mas feos que la mierda, petizos y chuecos….la mezcla genética nos favoreció!!…un bacho!!
Que triste europeos idiotas que aun no hayan digerido la independencia de nuestra gran nación (inperfecta obvio, y con grandes errores) de su mierda de país en el que ninguno quiere ser español. Dense cuenta la lacra humana que son, y el irrisorio estado que tienen, monárquico encima (bien moderno jejeje) que no hay comunidad que lo conforme que no quiera independizarse.
No solo no digieren la independencia, no digieren la explosión, simpatía y familiaridad del ser argentino, que los inmigrantes árabes e italianos le dieron al ser social de estos pagos. No digieren que su nefasto, patético y putrefacto imperio, haya quedado reducido a un espacio geografico mas chico que la provincia de bs as. No digieren ser imbéciles frente a quien tan solo somos prepotentes.
Y otro dato, lee bien las encuestas de los países latinoamericanos con menor simpatia a EEUU; Argentina encabeza la lista.
Yo siempre digo que el que escupe pa arriba le cae la saliva ESPAÑA…. aqui abajo te espero quiza yo te pueda poner un colchon para que tu caida no sea tan dura aqui abajo, ah y trae un sweater que hace frio y linternas para la oscuridad. PD atte… ARGENTINA TU ANTIGUA AMIGA.!
Queridos y endeudados españoles: Es cierto que nuestras elites (soy argentino) han sido, en innumerables ocasiones, impresentables. Aún así, considero que es una injusticia que la nota no haga mención de las excepciones (que en algunas ocasiones no fueron excepciones, sino la regla). Me hago cargo (e incluso confieso que, quizás, yo mismo la he practicado) de la sobrevalorización de nuestra patria. El problema es que queremos a nuestro país, nos gusta mucho ser argentinos y quizás este orgullo nos haga pecar de prepotentes. Me parece que esto es mucho más deseable que despotricar contra la propia patria, hasta el lamentable punto de querer independizarse. Durante mucho tiempo hemos tenido políticos indeseables que nos han hecho mucho daño (imagino que en ocasiones uds sentirán esto en carne propia), y es verdad que nos hemos empobrecido, pero eso nos le da derecho a tratarnos de esta forma. Recuerden a cuantos españoles ha acogido esta tierra y quienes fueron los únicos que los ayudaron en la posguerra donde, salvo el Vaticano, Argentina fue el único estado que ayudó al pueblo español.
Acabo diciendo que estoy acostumbrado a que en algunos países del norte se nos mire por encima del hombro por ser ‘sudacas’ o por no tener dinero, y lo acepto con indiferencia. Pero me resulta mucho más doloroso cuando viene de un español, en primer lugar por considerarlos más cercanos (tengo ascendencia española y he podido viajar de visita a España) y, en segundo lugar, porque estoy convencido de que el pueblo español sabe que se puede ser pobre pero digno.
No veo lo que hay de malo en criticar algo si la crítica está fundamentada. Entiendo que cuando la crítica viene de fuera, eso puede generar resquemor.
Yo
Yo no aprecio aquí especial voluntad de ofender a los argentinos. Por otra parte, los antecedentes históricos, de la naturaleza que sean, no pueden ser inpedimento para ejercitar la crítica o exponer una opinión.
Realmente no lo considera ofensivo? Si un periódico, pongamos francés, dijera que la tan mentada gallardía de los españoles no es más que un cuento que solo creen uds. mismos y que, los muy ignorantes, siguen creyendo a pesar de haber perdido todas las guerras habidas y por haber en los últimos doscientos años, ud. qué diría? Imagino que, si quiere a su patria, respondería que los españoles son tan valientes y osados como los franceses, si no lo son más.
No lo considero ofensivo. Pero si lo fuera realmente, eso no cambiaría nada al derecho de decirlo. Si porque algo ofende a alguien, ya no se va a poder expresar una opinión, entonces nadie podría decir nada.
Si alguien dice algo que me ofende, o me aguanto o respondo de alguna manera.
Es precisamente lo que estoy haciendo: responder, no censurarlo. Nunca dije que había que impedir este tipo de expresiones, simplemente di mi opinión acerca de ella. Ud. puede compartir o no mi opinión (acerca de si es ofensivo y discriminatorio) pero no me puede acusar de querer cerciorar el derecho de nadie.
El problema es que considero que no está debidamente justificada, como menciono en el primer párrafo, el texto no da cuenta de las excepciones que, por otro lado, quizás no sean tan excepcionales . Después de leer este artículo, pareciera que nuestros intelectuales han sido (y son) unos absolutos ignorantes que no ven más lejos de su propio ombligo.
Aunque debo admitir que también es cierto lo que Ud. dice, cuando viene de afuera, por amor patrio, es dificil encajar ciertas críticas. Llevándolo al ámbito doméstico, todos podemos reconocer el ejemplo de la madre: Nosotros podemos tener diferencias con nuestras madres y ser críticos con ellas en nuestro fuero interno, pero cuando alguien ajeno a la familia habla mal de ella somos los más enérgicos (y en ocasiones violentos) defensores.
No te olvides que somos descendientes de españoles y tenemos vuestras virtudes y defectos.
Me puedes explicar porque España está tan mal, seguramente no podrás echarle la culpa a los argentinos.
¿POR QUE SERÁ QUE NO LO SIENTO LO QUE L
ESTA PASANDO EN LA REPUBLICA “HERMANA”?
QQUIEN SIEMBRA IMPROPERIOS A “GALLEGOS”, RECOGE BANCARROTA.
AJO… Y AGUA ….
Los mejores argentinos de descendencia europea ya se han ido de alli, los que quieren mejorar y no vivir en el pobre pais bananero,mal administrado y desperdiciado que les ha tocado nacer, todos ellos se han ido y se han adaptado en el lugar donde estan ahora. La actual Argenzuela no tiene futuro.
No se como estan los Argentinoslo que se es como estamos nosotros.DE PUTA PENA.Asi que mejor que nos preocupemos de lo nuestro.Me jode decirlo pero creo que nosotros estamos peor.Por que?.Porque los Argentinos a pesar de todos los pesares estan orgullosos de serlo.Aqui no aqui solo para el futbol-y no todos-sacamos ese orgullo y esa bandera.Ojala hallamos tocado fondo y solo nos quede subir
argentina cuesta abajo y ucrania cuesta arriba
50 000 nacionalistas contra el comunismo esta semana
http://youtu.be/HeTGO5267m4
Que esta pasando en Ucrania???
mira el video hombre cientos de jovenes nacionalista salen a la calle
Por mi experiencia, los argentinos son unos agresivos soberbios bienpagados de su propio petardeo. A mí me dan bastante grima en general, casi todos. Tienen un país tercermundista, pero bien dedican el tiempo a dar lecciones y a postular acerca de quién es válido y quién sobra en este mundo, en vez de dar la cara para cambiar todo lo que está equivocado y despilfarrado en su propio país. Se dirigen al mundo con la imposible pretensión mitológica de ser una nación europea fuera del continente caucásico. Y la verdad es que en todo el planeta, ya no engañan a casi nadie. Ni siquiera a ellos mismos.
Son muy pocos los argentinos que pueden conversar con europeos sin la falsa vanagloria nacida del espectáculo del fútbol, del que tanto presumen, porque en el siglo pasado, fíjate por dónde, llegaron a ganar un par de campeonatos del mundo: vale, ¿y qué…?. ¿A quién le importa una fruslería futbolera cuando todavía están intentando pasar la página de “los corralitos”, “las caceroladas” y la saga de los Kitchner, entre otras albicelestes pesadillas?. Necesitan una nueva imagen que presentar ante el mundo, pero con urgencia, porque todavía están inmersos en una conciencia colectiva que pertenece al siglo XX. Deberían hacer una reflexión y una autocrítica de un nivel dolorosamente severo.
Tenemos las mismas virtudes y defectos que los españoles, somos descendientes de ustedes.
Algunos defectos parece que se han exacerbado al cruzar el charco, en ese caso.
Dejá de decír que somos descendientes de estos imbéciles, el gen argentino esta muchísimo mas conformado por el tano que por estos ridiculos; estos idiotas no se bancan su decadente derrota cultural, no contra Argentina sola, si no contra toda Latinoamerica.
“Estamos donde estamos porque somos lo que somos”. Y en esa obviedad está inscrita la única solución a la ruina total. La Argentina cambiará cuando cambien los argentinos:
Es mal que hoy padece Argentina no tiene solución con CK, porque es genético.
25/marzo/2007 Cristina Fernández Kirschner fue la ‘estrella judía’ del Congreso Judío Latinoamericano, en el Club Hebraica de Caracas, con las Asociaciones Israelitas de Venezuela.
Cuando Cristina Fernández Kirchner se quita la careta del maquillaje, da susto:
http://www.google.es/search?hl=es&q=Cristina+Kirchner+sin+maquillar
Para eso tiene a España, para venir a chupar del bote. No te jode. Barcelona está llena de argentinos, uruguayos y chilenos en puestos de trabajo no por sus capacidades, sino por su jodido acento.
aver digo yo pregunto??? no es mejor unos argentinos que son como nuestros hermanos, que unos magrebis que vienen a saquear.
Tu te quejas de los Argentinos y Uruguayos,quisiera verte si vivieras en Usa,donde el 80% de los inmigrantes son mexicanos sacados de la sierra,muchos de los cuales no tienen ni escuela primaria terminada.
Muchos ni leer saber.
Tenes mucha suerte de tener esos inmigrantes que dentro de todo son gente en algunos casos con educacion terciaria.
Saludos.
Muy mala leche, pareces un pobre nazi.
Argentina tiene una izquierda tan corrupta como el PSOE y una derecha tan corrupta como el PP valenciano.
Por eso los argentinos pasan hambre.
Igual que ustedes.
Indudablemente el drama historico-politico-economico de Argentina es el siguiente; Poseen un envidiable territorio ( 600% mayor que España) con cientos de millones de hectareas super fertiles, un subsuelo con mucho petroleo y gas, en fin muchos recursos naturales de primer orden, PERO el pais ha sido por lo menos desde el peronismo ( hace ya 70 años) muy mal administrado; por eso en esa Argentina gran productora de carne y cereales hay centenares de miles de niños desnutridos, en suma por culpa de los politicos corruptos e ineptos ese pais teniendolo TODO para ser desarrollado y prospero sigue en el tercer mundo. En fin asi es el drama argentino.
Lo que si es preocupante es que los politicos españoles estan desde hace tiempo muy “argentinizados”, es decir son demagogos, corruptos e ineptos; y resulta estremecedor pensar que; si a Argentina con sus grandes recursos naturales la arruinaron este tipo de politicos indeseables, ¿Que sucedera con España que NO tiene esos recursos naturales de que hechar mano? Por lo pronto ya estamos con tasas de desempleo y pobreza a la “argentina”.
Yo también estoy preocupado por todo lo que dices pero muchísimo más porque nuestro pueblo vive idiotizado votando siempre a los mismos ladrones incapaz de alzarse y tirarlos a todos por la ventana para comenzar una regeneración auténtica de este maltrecho Estado. Difícil veo la salida, no ya por la ausencia de recursos naturales, si no por la ausencia de auténticos estadistas que en lugar de mirar las elecciones miren el futuro de las generaciones futuras. Se van cambiando el cetro de unos a otros y entre todos esquilman nuestras arcas en una vorágine corrupta que ya no conoce límites. Este es nuestro auténtico drama.
Muy buena reflexión.
Que van a esta argentinisados? no compares a inútiles como Rajoy y Zapatero y sus gabinetes de gobierno puestos por el club de roma y compañia, con los políticos argentinos; escuchame europeo decadente, decadente porque sos europeo pero también porque sos español; mientras que vos vivís en un estado de politicos traidores que para la “pacificación” decidieron continuar la herencia franquista a través del chupa sangre del rey, Argentina a través de sus autoridades democráticamente electas juzgó y hoy juzga a los genocídas que instauraron un estado de no derecho, y secuestraron y mataron inocentes; ustedes… cri cri cri cri … Juan Carlos de Franco guía sus destinos.
Espantosa generalización de los argentinos es la que hace el chauvinista BD que se escuda en iniciales. Debiera fijarse más en la élite cultural de España y cómo está en situación desastrosa su propio país, tan cuesta abajo como Argentina
En este medio se hace un repaso diario a la situación española, y se lo hace sin demasiadas complacencias. No se puede acusar a este diario (a sus distintos colaboradores) de ser indulgentes con la sociedad española. Muy por el contrario, el diagnóstico suele ser severo, y con mucha razón. En esta caso le tocaba a la Argentina, por varios motivos, uno de ellos porque a menudo tenemos la visita de algunos insoportables y arrogantes argentinos que parecen sentir la necesidad imperiosa de venir a desahogar sus complejos y frustraciones en medios españoles de manera agresiva y falta del mínimo respeto.
En todo caso, este texto tiene un nivel algo más elevado (además ajustado a la realidad) que la típica costumbre argentina de dirigirse a los españoles con argumentos que no pasan del “gallego cuadrado”, “gallego pelotudo” o “gallego de mierda” y cosas similares. Aquí tenemos algo más de clase, algo más de educación y algo más de cultura también.
El nivel medio argentino (y sudamericano en general) hay que ir a verlo en cualquier foro latinoamericano: todos se tratan de lo peor y de la manera más vulgar y grosera. Después, todos estos, y los “cultísimos” argentinos entre ellos, suelen venir a España (físicamente o virtualmente) con el convencimiento de una superioridad que la realidad desmiente y se sienten autorizados a dar lecciones de aquello de lo que más carecen.
Lo siento, pero los argentinos, sois por regla general, unos arrastracueros. Busca el significado de la palabra. Tres cosas pierden al hombre: el mucho hablar y el poco hacer, el mucho presumir y el poco tener, el mucho aparentar y el poco ser. Este es el retrato del argentino típico. Y obviamente, en el generalizar se comete una injusticia con los que no entran en esa descripción.
Y en cuanto a que las élites españolas estén tan de capa caída como las argentinas, eso no constituye un argumento digno de ser tenido en cuenta. Primero, eso constituye un reconocimiento de hecho de lo que se dice (“¡Y tú también!”), y segundo, es la expresión de aquello contenido en el refrán “Mal de muchos, consuelo de tontos”. Consuelo de culiaos y conchudos, en este caso.
Estimado barón, en cierta forma comparto tu opinión de los argentinos, pero creo que no debes olvidarte que la mayoría de nuestra población es descendiente de españoles, heredamos vuestras virtudes y defectos.
Decir que la mayoría de los argentinos son descendientes de españoles es una afirmación que no responde a la realidad. La sangre española está sin duda muy presente en la población argentina, ¿pero en qué medida, en qué proporción? ¿Qué tiene de español un mestizo con unas gotas de sangre española?
La mitad por lo menos de la población argentina tiene algo de sangre indigena, en mayor o menor medida. Y en la población de origen europeo, el elemento de origen español no es mayoritario frente a los demás grupos. Luego, estos grupos también están mezclados entre sí. Toda esta mezcolanza da como resultado la perdida de los tipos originales. De ahí que diga que en la Argentina realmente no abundan los tipos españoles homologables a los peninsulares. ¿Esto es bueno o es malo? Pues depende de los elementos que se mezclan entre si. Yo soy muy favorable a las mezclas entre etnias europeas. De hecho eso ha sido un proceso frecuente en el Viejo Continente, masivo en unas épocas, más esporádico en otras. En un país como la Argentina, receptor de varias corrientes migratorias europeas, esas diversas etnias se han vuelto a encontrar en una situación de vecindad y convivencia que ha permitido y facilitado la mezcla de esos grupos afines.
A la Argentina le ha faltado un mayor caudal de inmigración europea (a pesar de los millones de inmigrantes de ese origen recibidos en tiempos pasados). Ni la mitad de los argentinos puede reclamar un origen europeo sin mácula, “aceptable”. El resto lleva el estigma del salvajismo indígena que está siempre ahí a flor de piel. Contra eso no hay nada que hacer. Además, desde hace décadas, la inmigración de origen europeo se ha frenado casi por completo y ha sido remplazada por bolivianos, paraguayos, chilenos, peruanos y chinos. Han empezado a llegar hasta africanos. En la medida en que el valor de un país está en relación directa con la “sangre” de su pueblo, podemos pronosticar que la Argentina está destinada a decaer sin remedio. Y eso es válido para cualquier otro país, España para no ir más lejos.
Es interesante como “la vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser” pinta mejor a los españoles que a los argentinos. Eso se llama “proyección”. Argentina nunca fue una potencia más allá de lo que se diga de el majestuoso 1910, sin embargo España si lo fue, el mayor imperio durante tres siglos y lo echo todo a perder convirtiendose en el hazmerreir del mundo. Cruel, cruel mundo.
En eso los catalanes son puro calco: Prepotentes,pretenciosos,ególatras,megalómanos y sobre todo HIPÓCRITAS,MUY HIPÓCRITAS.
Ahora hay que puntualizar: No es lo que dejaron los españoles en la Argentina,fué la remesa de italianos (habituados a la mentira como al respirar cotidiano),los que dejaron Argentina en el estado en que está moralmente.
El montonerismo,no ha sido mas que la copia del Garibaldismo,el comunismo degradado italiano.
“No es lo que dejaron los españoles en la Argentina,fué la remesa de italianos (habituados a la mentira como al respirar cotidiano),los que dejaron Argentina en el estado en que está moralmente.”
Siempre he pensado en esto mismo que apuntas. Yo añadiría que el elemento judío ha acabado por corromper del todo al ser argentino. A eso hay que añadir otro elemento semita: el árabe sirolibanés, omnipresente en el comercio y la política. Si a eso se añade el substrato indigena que está en todas parte en mayor o menor medida, el panorama no puede ser demasiado halagüeño en cuanto a las capacidades intelectuales, los comportamientos sociales y las aptitudes morales del pueblo argentino.
Los niveles de inmoralidad y corrupción en la Argentina no pueden tener origen en la sobriedad y faltad de malicia del castellano o incluso del andaluz, más expansivo pero igualmente decente por naturaleza. Una de las cosas que más llama la atención en la Argentina es la escasez de tipos españoles que se encuentra. Ni en lo físico ni en lo moral el tipo español predomina. Yo diría que es el tipo que menos abunda.
Estás equivocado, la mayoría de los argentinos somos descendientes de españoles, no te hagas el distraído.
No Serafin, la mayoría somos descendientes de italianos, no de españoles; sobretodo desde principios de siglo XX, la descendencia española POR SUERTE dejó de ser la principal en la formación del ser argentino; y con la enorme camada de árabes (3ra descendencia de nuestro ser nacional), mas la gran cantidad de inmigrantes de otros lados, como por ej la ex Yugoslavia, Polonia, Alemania, y nuestros hermanos países limitrofes, la herencia española, aquí es inexistente en cuanto al ser social. Un argentino y un español no se parecen en nada; ellos (los espa) fingen ser grandes señores, nosotros somos tal cual nos presentamos, explosivos y compañeros.
Hay un chiste muy DESPECTIVO que dice así:
“El mejor negocio del mundo, es comprar una argentino en lo que vale, y venderlo en lo que él cree que vale..”
Y cuidado! las “generalizaciones” son falsas y odiosas.. es como el que tacha a “todos” los catalanes de “agarrados y peseteros”..
Un mal chiste argentino:¿Cómo reconoces a un español en un salón de clases?
Es el único que cuando el maestro borra el pizarrón, el borra su cuaderno.
¡Cuesta abajo en la rodada…!