EL OCASO EUROPEO
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LTY.- Aparentemente insensibles y manifiestamente indiferentes a su propia degradación, España y Europa se encaminan decididamente a su irremediable disolución y a su postración definitiva, sin que las enronquecidas voces de alarma que resuenan por encima del quedo balido del manso rebaño consigan hacerlo salir de su letargo y reaccionar ante el peligro mortal que las acecha.
Con el instinto de conservación atrofiado, con los resortes de la autodefensa anulados, aquejado por una enfermiza manía autoflageladora, cargado de culpas y complejos artificiales, lastrado por una radical incapacidad para distinguir, en el punto actual de su senil confusión, el bien del mal, afectado de una suicida tolerancia hacia todo lo que lo daña y perjudica, juguete de la mojigatería intelectual de las “élites” y de la deleznable indigencia ideológica de sus gobernantes (una panda de cretinos innobles, ciegos voluntarios, inconscientes enemigos de su propia patria), un continente entero vaga a la deriva, convertido en una caótica merienda de negros, pardos y cobrizos. Y como exponente mayor del desahucio espiritual de esta humanidad desnortada y mistificada por los demagogos que buscan su ruina, vemos, boquiabiertos, como España se deshonra a sí misma ofreciendo el lomo arqueado a los golpes de sus enemigos, como un perro que pretendiendo pasar desapercibido, en realidad ofrece el espinazo a las mandíbulas de las fieras. ¿Semejante fenómeno es compatible con la supervivencia de un país, la continuidad de una cultura y la permanencia de una identidad? ¿Es sensato pedirle peras al olmo o extrañarse de estar muerto por haberse olvidado de respirar? Se puede quebrantar el orden natural de las cosas y esperar el mejor de los mundos como un regalo de la Providencia para recompensar nuestros desvaríos?
La invasión que sufrimos, ese aluvión que nos anega, es una bomba de relojería que nos estallará en la cara más temprano que tarde, y se llevará con la deflagración el techo, las paredes y hasta los cimientos de nuestra casa. La integración de esas masas incivilizadas provenientes en su mayor parte de naciones fracasadas, de países artificiales que muchas veces sólo existen en el papel coloreado del mapamundi, de sociedades corruptas, de culturas inasimilables a la occidental, de pueblos primitivos e inferiores de usos, costumbres y mentalidades diametralmente opuestos a los nuestros, es un quimera, un imposible, un proyecto grotesco y barroco, un total desatino, una idea delirante, un caso prototípico de demencia autodestructiva. La promoción de esa visión idílica e irrealizable de una sociedad multirracial y multicultural es una impostura y una soberana majadería, que sólo tiene sentido como camino obligado hacia la disolución de la civilización occidental y el fin de las naciones europeas por el maridaje de los invasores y los renegados que se quieren substituir a nosotros e instaurar sobre las ruinas de un edificio otrora magnífico y poderoso la eterna noche de la barbarie multicolor y antieuropea, la esclavitud del hombre blanco en el reino de la infrahumanidad.
Un poco (o un mucho) de Pakistán, otro tanto de Ecuador, una buena dosis de Marruecos, una no menor de China, un chorro de Nigeria y una aceituna albanokosovar… Este cóctel de todas las sangres y todas las leches, de desorden, de criminalidad tercermundista, de oscuridad medieval (mafias de todo pelaje, Latin Kings y Ñetas, sicarios, ablaciones, burkas, islamismo, bandidos balcánicos…) ¿es acaso esta la “nueva aurora” que alumbrará la Europa ideal, purificada de sus vicios cristianos y de sus lacras grecorromanas, y por fin libre de su castrador eurocentrismo y su estéril homogeneidad racial y cultural? Si así fuera, no será bueno estar aquí para verlo cuando llegue el momento.
La agonía de este mundo que se nos va por el retrete sin que, al parecer, seamos capaces de frenar y revertir el proceso que nos encamina a un fatal desenlace a corto plazo, no puede ser preferible a la desaparición definitiva que ponga término a esta miserable decadencia al ritmo del tam-tam y marcado por la llamada puntal del muecín: el canto victorioso del Monomotapa y Morilandia en la patria de la más brillante y humana civilización de todos los tiempos que ha esclarecido la noche de la especie humana con los tesoros del arte y la cultura.
Los mortales síntomas del mal que nos aqueja y mina todo nuestro sistema están ya a la vista y no podemos hacer más que repetirnos una y otra vez sobre aquello que ya no ofrece duda al más despistado, ni deja de llamar la atención del más indiferente. Nuestra sociedad (la española y la europea) está enferma. Enferma de debilidad, de confusión, de cobardía, de traición, de estupidez. El portentoso espíritu creativo de una Europa antaño tan fina y segura de sí misma ha entrado en una fase de pérdida de velocidad, de intensidad, de vitalidad. Europa se ha convertido en un inmenso hormiguero que se contenta con vivir, y lo hace a la manera de las hormigas y las abejas: vive de sus rentas, es decir del trabajo y la previsión de generaciones anteriores, más inteligentes y valerosas que las actuales. Aquellas dejaron algo a sus hijos y aseguraron la continuidad de una estirpe que nunca como ahora ha descreído tanto de sí misma. Las generaciones presentes no parecen que vayan a legar nada al porvenir, más bien pueden llegar a su término habiendo dilapidado lo recibido y acabar en la más absoluta miseria. Pues el capital acumulado por milenios de cultura vigorosa se agotará pronto.
Por culpa de un fallo persistente en el reclutamiento de nuestras élites, por una prevalencia de las doctrinas de goce continuo e inmediato, por el descrédito de todo espíritu de sacrificio y austeridad, por un rechazo empecinado de todo ideal y por una deificación de los progresos mecánicos y los beneficios materiales, se ha educado a las últimas generaciones en el espectáculo de una lucha encarnizada y codiciosa, de una actividad puramente utilitaria que desdeña la paz del alma, las alegrías del corazón y las sanas satisfacciones del intelecto. No debemos por tanto extrañarnos de ver a esta humanidad nuestra correr en cuesta abajo hacia un estado de bestialidad en el que puede desaparecer en un momento la civilización acumulada durante siglos. La resistencia de la civilización no es indefinida, las civilizaciones son mortales nos advertían Georges Bernanos (1) y Paul Valéry (2).
El hombre occidental continuará durante un tiempo subsistiendo, inflado de orgullo y sostenido por la carcasa puramente material de las obras de sus ancestros, magníficos linajes ya agotados sin remedio. Bastará con una crisis de importancia, con una revolución o una guerra para que la desgracia y la desesperación se abatan sobre el rebaño europeo, incapaz ya de ligar su alma a nada heroico y virtuoso. Es la grandeza de las doctrinas científicas el llegar a esta conclusión que ningún vago misticismo podría alcanzar: una disciplina moral es necesaria a la vida del hombre, a la perennidad de la especie humana.
La muerte del espíritu, el ocaso de la inteligencia, la noche del alma que se cierne sobre nuestras desventuradas cabezas, ¿es acaso inevitable? ¿No queda ya nada por hacer? No está a nuestro alcance la respuesta al misterio impenetrable del destino del hombre. Pero aunque así fuera, que todo estuviera ya escrito, que la partida estuviera jugada y el resultado establecido, nos quedaría el impostergable deber de preservar, en el umbral de las tinieblas definitivas y en medio de la tormenta desatada, la luz de la razón, la llama de la conciencia, la esperanza de la redención.
(1) “Las civilizaciones son mortales. Las civilizaciones mueren tanto como los hombres, y sin embargo estas no mueren de igual manera que los hombres. En las civilizaciones la descomposición precede a su muerte, contrariamente a los hombres a cuya muerte le sigue.” Georges Bernanos
(2) “Nosotros, las civilizaciones, sabemos ahora que somos mortales. Hemos oído hablar de mundos desaparecidos por completo, imperios hundidos con todos sus hombres y sus máquinas, descendidos al fondo inexplorado de los siglos con sus dioses y sus leyes. Sabíamos que toda la tierra está hecha de cenizas y que la ceniza significa algo. Percibíamos, a través del espesor de la historia, los fantasmas de inmensos navíos que estuvieron cargados de riqueza y de inteligencia. No podíamos contarlos. Pero esos naufragios después de todo no eran asunto nuestro. Elam, Ninive, Babilonia eran hermosos nombres vagos, y la ruina total de esos mundos tenía tan poca significación para nosotros como su misma existencia. Pero Francia, Inglaterra, Rusia, serían también hermosos nombres. Y vemos hoy que el abismo de la historia es lo bastante grande como para acoger a todo el mundo. Sentimos que una civilización tiene la misma fragilidad que una vida”. Paul Valéry

Ved el vídeo “Jaque Mate Humanidad 2012 HD”
http://www.youtube.com/watch?v=0xBCEYQQpgQ
Explica muy conciendudamente las presuntas causas de la actual crisis económica, y como presuntamente nos manejan los mercados y los políticos. Si estas de acuerdo con lo que allí se expone; difunde maxivamente el enlace por Email a tus amistades (previo consentimiento de ellos para no cometer spam), inclúyelo en tu blog, página de Facebook, etc. VERITAS LIBERABIT VOS
Por todo lo dicho en el artículo… ¡ni un moro mas!.Todos a sus paises.
Fascinante y arcaica diatriba ¿esfuerzo por distraer o real irreflexión, ceguera absoluta ante lo que se tiene delante? Hemos conseguido importar la pobreza, toda sociedad necesita una sub-clase funcional pobre y sometida, hemos conseguido que sea extranjera ¿que más quiere? ¿que nos hagan reverencias? El autor ha reflexionado poco sobre la esencia de la globalización, aquí dejo un link más certero
http://laproadelargo.blogspot.com.es/2012/08/la-guerra-de-divisas-i-280-buques-de.html
que seguro los lectores agradecerán.
saludos cordiales
No soy nadie y estoy harto de decirlo, NINGÚN político de NINGÚN partido español o europeo arreglará esta situación, posiblemente esté loco o equivocado, pero España y el resto de Europa deben de empezar a traerse a sus tropas, por más que insistan no van a CIVILIZAR a nadie, en España y en Europa TIENEN MUCHISIMA FAENA, así lo veo.
look at this, please:
http://www.bbc.co.uk/news/world-19847251
Respecto a la natalidad: cuando en una civilización el factor cuantitativo deviene decisivo es que YA ya ha entrado de lleno en la curva inexorable de su decadencia y disolución. La cultura ha perdido en ese momento el contacto vivificante con la base biológica. La cantidad ha sustituído a la calidad. Se ha impuesto un nuevo orden y jerarquía de valores, se vive en un “mundo” diferente… degenerado.
Ahora bien, ante ese escenario como se dice ahora, ¿qué hacer? En primer lugar constatar el hecho de que las generaciones hjas del “nuevo orden” son incapaces de percibir, como las criadas en el tradicional, la naturaleza anormal y mórbida del mundo moderno. Máxime cuando existe un adoctrinamiento masivo y sistemático llevado deliberadamente a cabo por determinados y poderosímos enemigos de la antigua cultura confabulados en su destrucción.
Pero -en segundo lugar-, ante el hundimiento del viejo mundo, ¿debe procederse a restablecer pura y simplemente los antiguos valores identitarios tal cual, o bien se impone una recuperación de la energía y virilidad primarias que le dieron origen? Porque, no nos engañemos (ya no es posible después de un Nietzsche), la fe en las ideas y creencias de un hombre son derivados de la fe en sí mismo. Constituyen el derivado natural de un organísmo sano y fuerte en vigoroso contacto o “feedback” con la madre Tierra.
la natalidad en Europa es baja, pero siempre lo fue, las pestes de siglos anteriores la dejaron casi despoblada y sobrevivió y antes la morería con el imperio otomano era mucho más fuerte, ahora no son nada, la superioridad técnica, militar, en todos los órdenes de occidente los puede barrer con un soplo, si quiere.
Muy optimista te veo. Se te olvida un problema que no existía antes: el feminazismo y la lucha de géneros, problemas que se han creado gracias a la izquierda.
En el pasado pudieron haber pestes que aniquilaran el 30% de la población o guerras que aniquilaran el 50% pero como eran sociedades sanas la natalidad resurgió porque la mujer se dedicaba a traer hijos al mundo. Ahora prefieren trabajar en el dia por 700 euros al mes antes que tener hijos.
La mentalidad que permite resurgir no existe en Europa y sí existió en el pasado. Estamos condenados.
El peor problema no es ése. El problema es que cuando sucedieron las invasiones bárbaras, eran gente del norte de europa que se asentaban en el sur de Europa. Hubo destrucción pero posteriormente hubo integración. Ahora llegan gentes de todos los confines del mundo, de todas las culturas, religiones y razas. De esto jamás resultará una integración. De esto sólo habrá destrucción y guerras sin límite. De hecho no sólo están llegando islamistas de 1 sola corriente, están llegando de 4 o 5 corrientes diferentes, cada una de las cuales luchará para dominar a las otras. Es decir, ya sólo con los distintos tipos de moros vamos a tener guerras, sino que existen otros colectivos totalmente no integrables que también participarán de su lucha por la zona propia.
Siento decirlo pero no hay ninguna solución que no sea abrupta. E incluso si no hay solución abrupta, las consecuencias serán todavía más abruptas sin hacer nada. Es decir, todo será negativo. Y siempre. Cuesta abajo y sin frenos son todas las posibles soluciones.
Dice.
Se ha educado a las últimas generaciones en el espectáculo de una lucha encarnizada y codiciosa, de una actividad puramente utilitaria que desdeña la paz del alma, las alegrías del corazón y las sanas satisfacciones del intelecto.
No debemos por tanto extrañarnos.
Y sobre todo una educacion,antipatriota,antinacional,disolvente y disgredora,antiviril y antihombre y todo ello se permitio,se ha permitido y se esta permitiendo.
Y sobre todo,se ha adoctrinado,no se ha enseñado,ni se enseña a pensar por uno mismo y bien a las gentes.
Es decir,el mundo del zampabollos y del tripero don nadie,yo mientras tenga yo.
Animalicos.
Lo que se nos viene encima.
http://www.youtube.com/watch?v=7RQyh7_asKc
El poblema es que considerais España con solo un idioma el castellano, la persecución ingüistica contra todo lo que suene catalán dura siglos, que clase de alianza se puede forjar cuando se te prohibe todo o se te montan dictaduras cada 50 años
dicen que hay que fomentar lo que nos une, y en cambio persiguen lo que nos hace diferentes
no hay ninguna propuesta en el video, completamente vacio, todos por la unidad, contra los sionistas y bla bla pero que? que modelo proponen el de la dictadura? no tiene sentido hoy en dia, se han cerrado en banda, todos a rezarle a la roja por la fuerza? es un sinsentido
Déjate de gilipolleces, topicazos prejuiciosos y de decir mentiras victimistas. La mayoría de los que escribímos aquí no consideramos a España como una Nación monolítica y monolingüe. Nadie persigue el catalán ni se os prohibe nada. Tenéis la máxima autonomía desde el siglo XVIII. Basta de MENTIRAS y FALSEDADES, cansinos, que sois unos cansinos.
Sr. Moderador: Si mal no recuerdo,creo que es hoy el programa de TV dirigido y presentado por D. Armando Robles. Si es así, ¿puede por favor indicar la hora?
Nota del moderador: 9 de la noche en directo.
no todo esta perdido aun hay gente que lucha http:http://www.alertadigital.com/2012/10/04/amanecer-dorado-crea-una-agencia-de-empleo-para-ayudar-a-los-griegos/
Papa Pío XII-Dejo las siguientes apreciaciones futuras
Las sociedades humanas evolucionan según un ritmo cíclico de tres tiempos: un tiempo fuerte, un tiempo débil, y después un tiempo intermedio, de duración variable, preparando el paso a una nueva etapa. Y así de nuevo.
El “rellano” 1986-1990 será uno de los períodos intermedios. Será de una excepcional importancia puesto que determinará los riesgos de conflictos planetarios hasta el año 2020.
Los dirigentes de este período, por sus actos o iniciativas, evitarán o harán posible un Apocalipsis durante los tres decenios que seguirán ya que, durante estos cuatro años, se presentarán a ellos las oportunidades de cambiar el curso de los acontecimientos futuros y de la historia. Y esto, es necesario que los príncipes que nos gobiernan lo sepan.
En el año 2007, los frutos, si se puede decir así, del escalón 1986-1990 estarán maduros, y la humanidad abordará un período agitado, peligroso, muy peligroso, dominado por la amenaza cataclísmica mundial.
Los terroristas intelectuales, de donde quiera que vengan, son tan mortales como los terroristas físicos; ellos no sirven, tanto unos como otros, más que a sórdidos intereses particulares, nunca al interés general.
Vendrá el tiempo de los crímenes legítimos, de los crímenes sin asesino, de los efectos sin causa.
No pudiendo elevarse, más que raramente, por encima de las pasiones, sensible como es a las presiones de la opinión y de los poderosos del momento, la justicia humana no puede ser más que imperfecta, incluso injusta multitud de veces.
Jesús ha venido a enseñarnos el perdón. No podríamos nosotros predicar otra ley.
Algunos, lúcidos pero parciales, seguidos de muchos más, borreguiles o mercenarios, olvidarán que la venganza atrae a la venganza, y prepararán sin remedio los males futuros.
La licencia en las costumbres llegará a su apogeo en los años 1980. Nuevas enfermedades venéreas, terribles, aparecerán.
El primer Apocalipsis será el fuego nuclear si la humanidad no toma cuidado.
El ordenador es una maravillosa máquina, con tal de que el hombre no se haga esclavo de el.
En materia de demografía, la historia se repite. Primero, por necesidad, los pueblos trabajan, crecen, prosperan; después, a partir de un cierto grado de comodidad, se dejan ir, regresan, disfrutan de las delicias de Capone.
El interés particular siendo entonces más importante que el interés general, mueren, fagocitados por pueblos menos avanzados, frustrados y afamados. La rapidez de su desaparición es proporcional a su densidad demográfica residual, a su riqueza, los pueblos se ablandan en función de su grado de fortuna.
La suerte de las razas blancas de Occidente se jugará a finales de este siglo, y esto se hará demográficamente. Estas razas no son sin duda superiores a las otras genéticamente, pero en razón del papel preeminente que ellas han tenido, desde hace casi cuatro milenios, en la evolución de las civilizaciones, su declive pesará mucho sobre el porvenir de la humanidad, y nuestros hombres políticos serán los responsables de ello si no han hecho nada a tiempo para corregir la caída de los nacimientos.
El libre albedrío es un don de Dios hecho al hombre para responsabilizarle y como precio de su inteligencia. De toda maneras, reconocemos que ese libre albedrío individual es limitado, canalizado y orientado por las dificultades inherentes a toda sociedad humana.
Una propaganda insidiosa, minando los valores más seguros y más sagrados de la humanidad, deshará las naciones.
Los procedimientos políticos son tales que las verdades y los valores más fundamentales cambian con los regímenes.
Con el átomo, el hombre juega al aprendiz de brujo. Arriesga su propio porvenir, ya que nunca tendrá el dominio perfecto de esta energía fundamental.
En revancha, él dominará la energía solar, por vía espacial, en el siglo XXI.
El hombre es una criatura social, ciertamente, pero disciplina y objetividad no son sus cualidades primeras
El hombre tiene derechos y deberes. El justo equilibrio entre unos y otros define y da la verdadera libertad.
Sobre el plano material, el alma se expresa por intermediación del cuerpo físico. De ahí la necesidad de un organismo en buena salud. El más dotado de los virtuosos no podrá nada si no dispone más que de un violín desafinado.
Un alma sana reclama un cuerpo sano, esto se sabe desde hace mucho. El respeto de la vida condiciona el porvenir de la humanidad, es evidente, y no podría haber una vida digna de este nombre sin ese cuidado. La tesis del “andrajo corporal” es una herejía pura y simple.
Una fracción de la juventud será corrompida por las facilidades mismas que se le dan con tanta amplitud en la educación llamada moderna.
El trabajo no es quizás lo propio del hombre, pero constituye, en todo caso, tras la oración, el elemento regenerador.
Nuestra vida terrestre es breve; no la derrochemos en acciones negativas o fútiles, ya que somos los contables de ella.
La iglesia vivirá tiempos difíciles, sufriendo los efectos nefastos del ambiente decadente de este fin de época, del aggiornamento que se anuncia, necesario, pero será mal comprendido.
El clero se empobrecerá en todos los planos y será confuso. Aprovechando el clima malsano y de estas incertidumbres, las sectas prosperarán. Pero esta grave involución morirá con el siglo.
El siglo XXI, a pesar de la presencia del primer Anticristo a pesar del debilitamiento de Occidente, tanto materialmente como moralmente, verá producirse una verdadera resurrección de la fe y de la Iglesia renovada. El materialismo cederá paso a lo espiritual. Los valores morales, tan denigrados, reencontrarán su lugar primero. La humanidad retomará entonces su marcha bien larga y dificultosa hacia la luz.
Es lícito y deseable incluso que la ciencia intente perforar los secretos de la Vida con vistas de mejorar la salud humana, pero que el biólogo se guarde de pretender sustituir al Creador para modificar ciegamente las leyes de la genética, las consecuencias serían espantosas.
Francia: Tras un período de diez años de prosperidad y de prestigio reencontrado, Francia, a la que amamos paternalmente, volverá a sus juegos políticos favoritos, a sus obsesiones destructivas. Una sucesión de gobiernos débiles, laxistas, demagogos, dejaran disgregarse el sentimiento nacional y los valores elementales. Una reacción brutal de las fuerzas vivas y populares de país pondrá fin a este debilitamiento querido por algunos, tolerada por otros. Para no decaer, Francia cambiará de régimen sin suavidad.
Estado Unidos: Este gran pueblo, fundamentalmente religioso a pesar de los excesos y desviaciones que conocemos, no tiene siempre los dirigentes que merece. Los lobies o grupos de presión gobiernan de hecho el país, teniendo al Presidente y las Asambleas bajo su mano, lo que explica además los errores demasiado frecuentes de la política extranjera de esta democracia primera, uno de los pilares del equilibrio mundial. Este papel primordial exigirá, para afirmarse, una doctrina distinta de la del dólar. El mercantilismo solo, y a largo plazo, no podrá regentar el mundo. Pero la nación americana reaccionará a tiempo, corregirá parcialmente sus conceptos político-económicos limitados, y los Estados Unidos abordarán finalmente el tercer milenio en condiciones favorables, confortados por sus avances espaciales -aunque seguidos de cerca por los Soviéticos en este ámbito, y a pesar de graves problemas raciales y financieros.
RUSIA: Nada notable se producirá en la U.R.S.S., antes del fin de la gerontocracia, es decir antes del comienzo del año 1985. Los relativamente jóvenes dirigentes de la nueva ola nutrirán verdaderamente de intenciones liberales; ellos pensarán incluso a dar una relativa libertad, un parcial derecho a disponer de ellos mismos (mediando una neutralidad estrictamente controlada y relaciones privilegiadas) a sus satélites, cuya órbita está forzosamente perturbada por la servidumbre al señor ruso.
Pero eso no serán, en un primer tiempo, más que veleidades, ya que el sistema soviético es tan frágil que corre el riesgo de derrumbe al menor signo de debilidad. Sin embargo, esta liberalización estará en marcha, la levadura de la libertad fermentará, y un alba nueva se elevará al Este. De nuevo al Este puesto que, a final de este siglo, la reunificación de las dos Alemanias estará en buen camino, siempre a condición de neutralidad, lo cual no quedará sin consecuencias para toda Europa.
El primer decenio del siglo XXI verá su comienzo, en la URSS con profundos cambios de estructura, encontrándose el imperio amenazado de fracturas por las presiones conjugadas de sus múltiples componentes. El comunismo doctrinal cederá desde ese momento, poco a poco, a un reformismo pragmático.
China: El pueblo chino no será nunca verdaderamente marxista. Tras veinte años de vacilaciones, de locura, China volverá progresivamente a su sabiduría milenaria. Su alianza con Japón, al final del siglo, cambiará verdaderamente la faz del mundo, cuyo polo económico y político basculará del Atlántico hacia el Pacífico, y marcará la preeminencia de las razas amarillas sobre las otras.
Africa: Lo mismo que América del Sur, Africa buscará durante mucho tiempo su equilibrio.
En un primer tiempo, la descolonización en marcha no le aportará ni la libertad, ni la prosperidad esperadas, sino por el contrario una regresión debida a regímenes inexpertos, a veces sanguinarios, teniendo como corolario una extensión de la hambruna y de la enfermedad. Los países desarrollados estarán bien inspirados al aportarles técnicas y saber hacer más que simples donativos o auxilios, salvadores en lo inmediato pero paralizadores finalmente. El mayor peligro que amenaza a este continente, es la explosión demográfica sin compensación alimentaria.
El Medio Oriente: Por el enfrentamiento arabe-israelí, el Medio Oriente conocerá el infierno. Masacres, destrucciones, sufrimientos sin nombre, tribulaciones de todo un pueblo. Este estado de guerra permanente incrementará por añadidura el despertar exacerbado de un islamismo contrario a los valores occidentales. Y la fuerza, a pesar de los sacrificios consentidos y las sumas colosales empleadas, no resolverá el problema.
Para salir del impasse, la única oportunidad, la única esperanza, antes de que ser demasiado tarde, serán las reales posibilidades de negociaciones que se presentarán durante los años 1986-1990 a los responsables de las dos partes en lucha, tan motivadas la una como la otra. Los combates cesaran a falta de combatientes por ambas partes…
El Islam: Despertado, fanatizado por el conflicto arabe-israelí, disponiendo de medios materiales considerables, de la potencia del Corán, de una demografía galopante, el islamismo retomará su expansión. Occidente, para preservar lo esencial de sus valores, así como su identidad, estará sometido a una dura prueba.
Italia: La penetración marxista, en Italia, no será más que superficial. Las bases muy sanas del pueblo italiano se mantendrán a pesar de la ola de criminalidad subversiva que culminará a lo largo de los años ochenta, y a pesar de la licencia de las costumbres. La política de este país permanecerá débil, estancada, pero vemos un buen fin de siglo para nuestros compatriotas.
España: España, país de fe profunda, cambiará de régimen pacíficamente por primera vez en su historia, pero deberá desconfiar de sus demonios extremistas. Su situación política será crítica, pero no desesperada, al comienzo del tercer milenio. De todas maneras, la monarquía perdurará.
Portugal: Tras un largo período de estabilidad, este país pobre, pero valiente y fiel a nuestras creencias, atravesará graves problemas políticos y días sombríos. La calma económica que tardará en producirse, no será obtenida más que al precio de nuevos cambios políticos, los cuales no intervendrán antes del fin de este siglo.
América del Sur: Un mosaico de pueblos queridos a nuestro corazón de cultura esencialmente latina. Pero también una caldera siempre bajo presión y lista a explotar. Buscará apasionadamente, a menudo desesperadamente y violentamente su equilibrio espiritual y económico. Este equilibrio, muy lento en manifestarse, no se encontrará antes del primer decenio del siglo XXI; será además caramente pagado en sufrimientos de todo tipo. Los EEUU tienen y tendrán una gran responsabilidad en asumir en esta evolución benéfica, ya que su propio porvenir depende de ello: los Estados Unidos cuidarán de ello.
Canada: La fe sólida de los Quebequeses, que los sostiene desde hace trescientos cincuenta años, no será agotada por la depresión religiosa de esta fin de siglo; sino que encontrará todo su vigor con el siglo XXI y reflorecerá sobre las orillas del Saint-Laurent.
Alemania: La Alemania (del Oeste) prosperará sobre el plano económico mientras duren los cuadros antiguos que forman su osamenta. Declinará a continuación rápidamente, a pesar de su reunificación, es decir a partir de los años 1995, para retomarse quince años más tarde. Este declive de final de siglo será la consecuencia de profundos desordenes y de las despoblación.
Fue Pio,Pio XV quien lo dijo.
Yo prefiero a Pionono. Que no dice ni pio.
¡¡No aportéis ni un céntimo a las ONG’s,y hay que obligar al gobierno a que dejen de llenar nuestro pais con los que nos asesinarán mientras viven de nuestro dinero!!
Yo quelel sabel donde estal eulopa, solo vel balios chinos y balios de molitos malicones, y munchos balios de neglitos malicones tambien, si lo llego a sabel me quedo en Co-jon, digo en Hong Kong jijijijiji
El lider de los eurodiputados liberales y ex-primer ministro belga, el flamenco Guy Verhofstad, ha condenado las declaracions de Alejo Vidal-Quadras
al caso el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz repúdia las declaraciones de Vidal-Quadras
Empezad a tener hijos aunque no tengáis playstation, no podais iros a veranear a Riviera Maya y no tengáis el último iphone.
No hay otra. Si no hay niños no hay futuro. Y nuestros abuelos nunca tuvieron todas las comodidades que la sociedad consumista putrefacta nos vende como indispensables.
Lo que nos ocurre no es ineptitud. Sigue un guión. Lamentablemente lo iremos viendo en los próximos 30 – 40 años. A menos que surja un movimiento o alguien, que quizá de manera traumática para los cánones piji-progres-maricomplejines que imperan hoy en día, pero de manera natural visto con otra perspectiva, cause un cambio brusco y radical en la situación de degradación que estamos viviendo y sufriendo.
La baja natalidad de los europeos es la principal amenaza; el sistema socioeconomico hace casi imposible que el europeo nativo pueda reproducirse.
En España por cada bebe español que no nacio, llegan dos africanos o moros a poblar ¿Colonizar? al pais.
La caida del Imperio Romano a mano de los barbaros es un claro ejemplo de como la civilizacion, la cultura, el nivel de vida y hasta la tecnologia pueden retroceder bruscamente por siglos; por ejemplo muchas ciudades en la Italia, Hispania y Galia romanas en el siglo II que tenian acueductos, caminos , sistemas de drenaje, teatros, hospitales, baños termales, templos lujosos y hermosas casas , para el siglo VI ya en manos de los pueblos barbaros, eran ciudades asquerosas sin apenas letrinas, sin suministros continuo agua potable, destruidas todas las infraestructuras de baños, templos, drenajes, teatros, caminos, acueductos, etc.; es decir los europeos del año 600 vivian en condiciones higienicas, tecnologicas y de civilizacion inferior a la de los romanos del año 200. Eso es lo que le puede pasar a Europa bajo el ISlam
No hay mas que ver como viven los musulmanes en sus respectivos paises….
¿Alguien es capaz de decir en que se destacan los musulmanes?
¿Ciencia,Arte,Medicina,Informática,Aeronáutica,etc?
¿Cuanto premios nobel han tenido a lo largo de su historia?
No te confundas Daniel. Los europeos no tenemos hijos porque somos unos hedonistas y unos cómodos. Posiblemente sea cierto que las generaciones nacidas a partir de los años 60 vamos a vivir -a raíz de la crisis- peor de lo que vivieron nuestros padres, pero si no tenemos hijos es porque no queremos.
¿Por qué los moros y otras gentes llegadas de fuera sí tienen 2, 3 o muchos más hijos por mujer?… ¿Acaso no viven ellos en el mismo sistema socioeconómico?… ¿O es que su mentalidad no está tan putrefacta -al menos en este aspecto- como lo están las nuestras?.
Dicho esto, yo animo a todos a quellos que han tomado conciencia de este problema, que en realidad es EL PROBLEMA, dejando pequeños cuestiones de crisis e independencias (aunque todo pueda estar relacionado), a que TENGÁIS HIJOS, por favor, más hijos…
¿que tengamos más hijos? ¿para que, para que vivan (y vivamos sus padres) en la mayor insolvencia anímica y física, en paro, o trabajando a destajo por sueldos miserables mientras se comen las piedras y se mezclan con la turba de los inmigrantes andino-negroide-chino-paquistano-magrebíes…? ¿Más hijos para contrarrestar la negrada a pollazo limpio? No, amigo, en plan bruto tenemos todas las de perder…Primero hay que echarlos, a ellos y a los H.P. de la casta politica parasitaria y corrupta que los ha traído y después te tomo la palabra
…
El futuro de Europa: http://www.youtube.com/watch?v=THrltK9cGo8
Europa está cansada, agotada, hiperpoblada, corrompida, degenerada y compuesta por un rebaño de materialistas nihilistas amariconados.
Otras civilizaciones más sanas cayeron y occidente no será la excepción ya que civilizaciones más jóvenes, viriles y con fuertes crencias están al acecho, para colmo la élite traidora les ha abierto las puertas de par en par, el opositor(nazi-facha) está condenado al ostracismo cuando no al cautiverio.
creencias
Me quedo con esto.
Europa se ha convertido en un inmenso hormiguero que se contenta con vivir, y lo hace a la manera de las hormigas y las abejas: vive de sus rentas, es decir del trabajo y la previsión de generaciones anteriores, más inteligentes y valerosas que las actuales.
Por culpa de un fallo persistente en el reclutamiento de nuestras élites.
PERO SI BASTA CON CAMINAR POR LAS CALLES DE CUALQUIER CIUDAD EUROPEA Y OBSERVAR EL MONTON DE EXTRAÑOS SERES NO EUROPEOS QUE PULULAN LIBREMENTE Y SE CREEN LOS DUEÑOS DE ESTA TIERRA.
LA UNICA RAZA CAPAZ DE FRENAR LA INVASION ISLAMISTA ESTA SIENDO MERMADA POCO A POCO , ES COMO SI A UN LEON LE ATACAN CIEN PERROS PEQUEÑOS , EL LEON POR MAS GRANDE Y FUERTE QUE SEA PODRA MATAR A UNOS CUANTOS , QUIZAS LA MITAD , PERO DESPUES SE CANSARA Y CAERA EN LAS FAUCES DE LOS QUE AUN QUEDEN Y LO DEVORARAN SIN PENSARSELO DOS VECES.
ESA ES LA REALIDAD EUROPEA , LOS LEONES SOLO SIRVEN DE ADORNOS EN LAS BANDERITAS Y ESCUDITOS QUE PRONTO VAN A SER CAMBIADOS POR LA MEDIA LUNA ISLAMISTA TERRORISTA.
¿ AUN EXISTE EUROPA ? ¿ O YA HA NACIDO “” EURABISLAM “”….?????